| (+) (-) Maximizar y minimizar letra |
|
Aún son minoría, ¡pero existen!
Padres que decidieron participar activamente de la vida familiar,
compartiendo responsabilidades parejas con su pareja y disfrutando
del desarrollo cotidiano de sus hijos. Nuevas vivencias en género
masculino a tono con una sociedad en vertiginosos cambios. |
“A mí me gusta saber qué cajoncito tengo que abrir
para encontrar algo, y no tener que preguntar como si estuviera de
visita en mi casa”, le dice a clik! Fulvio Stanis,
52 años, profesor de filosofía, esposo de Mariana (33),
estudiante avanzada de sociología, y padre de Pedro (10) y
de Carmela (9). Este papá que asegura no haber hecho acuerdos
previos con su mujer en la distribución de las tareas hogareñas,
plancha y sabe planchar, cocina, limpia y está al tanto de
las tareas del colegio de sus hijos, además de compartir salidas
y juegos.
¿Súper héroe? No, nada más
alejado de eso. “Cuando llegaron los chicos se fueron planteando
sobre la marcha todas estas cuestiones. Pero siempre me hice cargo
de lo doméstico: soy el mayor de cinco hermanos con padres
que trabajaban”, cuenta Fulvio. “Cuando nació Pedro,
mientras tomaba la teta en plena noche, yo después le cambiaba
el pañal y miraba si seguía durmiendo bien.
Y no era que lo hacía para ayudarla a ella, sino porque vimos
que nos venía bien a los dos”.
Hoy, Fulvio es quien en la pareja tiene trabajo remunerado. Mariana
renunció para poder terminar su carrera. “¿Cómo
nos arreglamos? Sencillo: trabajo hasta la una de mediodía;
cuando llego a casa, Mariana ya salió para la facu y los chicos
salieron en transporte para la escuela. Ella me deja en un papelito
anotaciones de lo que pasó a la mañana y lo que quedó
pendiente; preparo mis clases y corrijo; cuando vuelven los chicos,
les armo la merienda, veo las tareas y organizo la cena. No todos
los días son iguales, pero nos ponemos de acuerdo para estar
siempre alguno de los dos cuando llegan del colegio”.
Roles que cambian
Si bien el caso de Fulvio está lejos de representar el modelo
de padre-esposo promedio, refleja una tendencia que de a poco se hace
un lugar en la sociedad. “Son una minoría de vanguardia”,
señala Inés Alberdi, autora de “Los hombres
jóvenes y la paternidad”. Para ella, el problema es que
el mundo laboral exige mucho, pero a su vez, como empieza a exigir
igualmente a las mujeres, se abre una oportunidad para que
la situación se flexibilice y sean los hombres los que estén
más cerca de los hijos y el hogar.
Liliana Raynero, de la Universidad Nacional de Córdoba, considera
que “el cuidado de los niños, así como
de los ancianos o las personas enfermas tendría que ser asumido
socialmente; eso favorecería tanto a mujeres como
a hombres. Si esto se asumiera colectivamente y el Estado proveyera
lugares de cuidado, licencias de maternidad y paternidad adecuadas,
se estaría favoreciendo un cambio de roles”.
Aunque falte mucho, parece indudable que el hogar y los niños
se han convertido en espacio de realización también
de masculinidad. Un estudio reciente realizado en Suiza, donde los
padres comparten responsabilidades, dice que la familia completa se
beneficia y que “los niños que crecen en familias
tradicionalistas lamentan y reprochan la ausencia diaria del padre”.
Fulvio Stanis lo explica claramente: “Si les tuviera que decir
algo, sería que no pierdan la oportunidad de ver el
desarrollo cotidiano de sus hijos, porque cambian muy rápido!”.
|
¿CON MAMÁ ME VISTO
Y CON PAPÁ JUEGO? |
|
Cómo dividen las tareas de cuidado infantil
las familias uruguayas: |
Bañar y vestir:
78,7% mamá / 21,3% papá |
Ayudar
c/tareas:
76,3% mamá / 23,7% papá |
Llevar
a escuela:
72,6% mamá / 27,4% papá |
Llevar
de paseo:
64% mamá / 35,4% papá |
Jugar:
57,5% mamá / 42,5% papá
Encuesta Continua de Hogares, Septiembre 2007, Uruguay
(ine.gub.uy) |
|