“Una ciudad que es segura, transitable, vivible para niñas y niños, que son los más débiles, lo será para todos los ciudadanos”, dijo Francisco Tonucci en 1996, cuando visitó Rosario. Después de su paso por allí, el intendente (actual gobernador) creó con el apoyo de UNICEF el Proyecto “La Ciudad de los Niños”. Al año siguiente, realizó una experiencia piloto en dos barrios y se constituyó el primer “Consejo de Niños”.
¿Qué son los Consejos de Niños?
Son los principales espacios de participación. Desde 2004 funcionan seis, uno en cada distrito del municipio. Están formados por niñas y niños de 9 y 10 años que se reúnen cada 15 días (de abril a noviembre), elegidos por sorteo como representantes de escuelas públicas y privadas, especiales y confesionales, instituciones y organizaciones no gubernamentales. El método de sorteo se hace con el objetivo de que cualquier chico pueda participar. “La única condición es que lo deseen”, explica a clik!, Carla Teppa, coordinadora de la iniciativa.
Cada Consejo es coordinado por dos profesionales que acompañan y facilitan el surgimiento de ideas de los niños a partir de propuestas lúdicas y artísticas. Para transformar estas ideas en políticas públicas, los profesionales trabajan junto a una Comisión Intergubernamental formada por un representante de cada Secretaría del municipio. En la actualidad, son 200 los niños que se encuentran participando en el proyecto.
Diseñar la ciudad
A partir de propuestas de los chicos se diseñaron espacios públicos para el juego y la convivencia: La Granja de la Infancia: territorio de experimentación para escuelas y familias. La Máquina de Imaginar: parque lúdico que rinde homenaje a la imaginación y la creación. La Isla de los Inventos: ámbito recreativo-educativo donde se entrecruzan juego, ciencias, artes y tecnología. Feria de Juegos Itinerante: ferias montadas en plazas y parques propiciando actividades lúdicas muy variadas.
Habitar la ciudad
Propuestas que invitan a habitar la ciudad de otra manera: Abramos las puertas a las diferencias: construcción de rampas en las veredas. Máquina Experimento para aprender a escuchar: intervención urbana móvil para que los adultos tomen conciencia del torbellino de voces que reciben a diario. El Árbol de los Deseos: un árbol al que cada persona puede acercarse y depositar un deseo o descubrir el deseo de otro para intentar cumplirlo. Siéntese, siéntase parte del Juego: instala bancos en plazas y veredas para que los adultos los ocupen y desde allí, miren a los niños y los acompañen mientras juegan. La Línea Verde: los chicos convocan a cuidar los espacios verdes, a plantar y cuidar flores y árboles. Te encuentro en la Plaza: dos bancos enfrentados donde un niño le da un consejo a un adulto y viceversa. Los Monstruos de la Basura: construcción de gigantes hechos de basura que buscan la toma de conciencia: la basura ocupa mucho lugar.
“En Rosario los espacios públicos están siempre repletos, todos vivimos el verde. Y esto tiene que ver con las políticas de la ciudad”, afirma Carla Teppa, la joven responsable de una Ciudad donde los bajitos nos alcanzan.